Estancos: el negocio que nunca desaparece

Comprar un estanco es un negocio rentable y seguro

Hablar hoy de abrir un estanco o montar un negocio rentable y seguro sigue generando dudas entre potenciales emprendedores; mucha gente sigue anclada en la idea de que únicamente se transmiten por traspaso generacional familiar y que ya no es aquel supernegocio de unos cuantos privilegiados de otros tiempos.. La REALIDAD es que sí existe un importante, abierto y dinámico mercado de traspaso de estancos (con y sin despacho de Loterías del Estado), y que los datos económicos, el cambio de concepto del negocio, la estabilidad histórica del sector y la propia naturaleza concesional del modelo convierten al estanco en uno de los negocios más sólidos y previsibles del mercado español.

Comprar un estanco sigue siendo, para muchos inversores y familias, una decisión empresarial especialmente segura.

Un estanco es un negocio rentable y seguro

Es importante destacarlo e insistir en ello: el estanco continúa siendo un negocio rentable y extraordinariamente estable. Y no debe ni siquiera tamizar esta afirmación, el hecho innegable de existir una percepción negativa general y de demonización del sector (en nuestro artículo https://loteriasytabacos.com/la-hipocrita-demonizacion-del-tabaco/ incidimos en esta cuestión).

Un estanco urbano medio puede generar rendimientos brutos anuales próximos a 70.000 euros solo en venta de tabaco; el beneficio neto dependerá básicamente de los gastos de personal (es frecuente el autoempleo o de familiares) y coste del alquiler del local. Además, se trata de un modelo donde el control económico y la trazabilidad son absolutos: las compras y ventas de tabaco están perfectamente registradas y permiten comprobar fácilmente la evolución histórica del negocio. Y nuestra amplia experiencia y contraste de la realidad (no la de los massmedia) nos dice es que el consumo de tabaco sigue estable desde hace años (incluso en su formato tradicional de cigarrillos); las políticas prohibitivas está comprobado quecuanto más drásticas, más ineficaces.

Política informativa: toda y más. Pero es que además de persistir ese consumo, es lo cierto y evidente que también el mercado de productos del tabaco está cambiando (siempre en la línea de limitar o evitar daños a la salud) y en los estancos cada vez se vende más tabaco calentado, vapeadores, bolsas de nicotina, CBD o incluso cannabis regulado, que acabará llegando. Queremos decir que siempre seguirá existiendo un producto sensible sometido a control público y distribuido mediante una red autorizada EN EXCLUSIVA.

Los estancos de hoy se parecen poco a los de hace años

No menos importante es el hecho de que el concepto clásico de estanco ha cambiado radicalmente. Como decíamos en nuestro artículo https://loteriasytabacos.com/productos-puedo-vender-estanco/, “‘Un estanco del siglo XXI nada tiene que ver con esa imagen rancia (y olorosa) de otros tiempos. Podemos ver
alguno que más parece una joyería de gama alta o una boutique de productos delicatessen, por poner algunos  ejemplos, con un decorado y ambientación moderna”.

Actualmente un estanco puede vender prácticamente de todo; esas líneas secundarias de negocio se trabajan obviamente con márgenes muy superiores a los del tabaco (superar en muchos casos el 40 o 50 %), piénsese en venta de botellería premium, bisutería, complementos, bebidas, regalos o productos turísticos.


Si esa diversificación de ventas en los estancos lao combinamos con otro elemento diferencial muy importante (la competencia limitada) es obvia lal situación de ventaja, aunque sólo sea en la venta cruzada. Porque ¿Cuántos negocios conocemos hoy donde la competencia esté limitada por ley? No olvidemos, además, que el estanco es una concesión estatal con vigencias que pueden alcanzar los 30 años y, como venimos diciendo, su continuidad futura está garantizada. Sin lugar a durdas, un estanco es un negocio estable y seguro, incluso con visión a largo plazo.


Tampoco es desdeñable la FORTALEZA del negocio: no olvidemos que durante la pandemia mundial, los estancos fueron de los pocos establecimientos que permanecieron abiertos y facturando con relativa normalidad.

No queremos dejar pasar la ocasión de incidir en que, precisamente por esa singularidad que tiene el sector, tanto jurídica como en la explotación del mismo, consideramos imprescindible contar con un acompañamiento y ASESORAMIENTO PROFESIONAL. No olvidemos que, en contra de una creencia extendida (recibimos muchas consultas al respecto) NO es posible montar un estanco de cero, aunque se
disponga de un buen local y capital. La apertura de nuevos estancos depende de subasta estatal de nuevas licencias, con probabilidad hoy prácticamente nula. Por ello, la única vía real para abrir un estanco es adquirir una expendeduría ya en funcionamiento.


Queremos por último, lamentar que, pese a todo lo expuesto, nos consta que muchas operaciones del mercado se han frustrado por no apostar el mundo bancario por la financiación de las mismas; lo que no debería dejar de sorprender cuando pocas actividades ofrecen cifras tan controlables, estables, seguras y verificables.

Conclusión: El asesoramiento profesional, clave a la hora de comprar un estanco

Sabemos que muchas operaciones de compraventa de estancos se cierran directamente entre las partes, y lo hacen sin problema… y ahorrándose unos gastos de comisión importantes. PERO también sabemos de muchas de ellas en la que han surgido problemas en la consumación de las mismas, con consecuencias económicas o de otro tipo, importantes. Nuestra larga experiencia nos confirma que la operación más aparentemente sencilla y simple se complica y surgen muchas dudas y trabas: valoración real del negocio, diferente régimen según el tipo de expendeduría o estanco, problemas con las existencias o estocaje (cuáles se incluyen en la operación, cómo se valoran, computan a efectos fiscales, debe hacerse por escrito y cómo, debe incorporarse a una escritura… etc), , documentación pública y/o privada, o fórmulas jurídicas de pago aplazado y transmisión antes de autorización definitiva… Sólo por citar algunos ejemplos prácticos.


A ello se suma que no todas las notarías ni operadores jurídicos conocen el régimen específico aplicable al sector. Y, sin embargo, cualquier error puede afectar a la seguridad de la operación o incluso a la autorización administrativa. Ahorrarse una comisión puede parecer tentador, pero la experiencia demuestra que comprar o vender un estanco exige conocimiento técnico, referencias reales de mercado y planificación jurídica y financiera adecuada. Porque, aunque el sector evolucione y cambien los productos, el estanco sigue representando algo cada vez más difícil de encontrar: un negocio rentable y seguro, estable, controlado y con competencia limitada.